Reseña Histórica

Estudiantes del Colegio Cristóbal Colón, Guayaquil-Guayas, (cerca de 1938)

La presencia salesiana en el Ecuador es una realidad social desde enero de 1888, como respuesta al convenio firmado por Don Bosco y el representante del Gobierno del Ecuador en Turín (Italia) en 1887, por el que se confía a los salesianos el Protectorado Católico de Artes y Oficios de Quito, para que "impartan educación moral y científica a los hijos del pueblo y para el desarrollo de la industria nacional mediante una enseñanza sistemática de la artesanía".

Muy pronto, la obra evangélica-educativa de los salesianos se extendió a otras ciudades del Ecuador, destacándose la fundación de las Misiones en el Oriente Ecuatroriano como Gualaquiza (1893), Indanza (1914), Méndez (1915), Macas  (1924), Sucúa (1931) y Limón (1936). En lo educativo también se fundan obras como las de Quito (1888) con los talleres de artes y oficios en el Protectorado Católico;  en Riobamba (1881) se funda la escuela primaria, talleres y el oratorio festivo; en Cuenca (1893) empiezan los talleres y el oratorio festivo.

En Quito, en el barrio La Tola (1896)  se abren los talleres de mecánica y carpintería, la escuela primaria y la Iglesia dedicada a María Auxiliadora; Guayaquil (1904) vio la primera fundación con el Instituto Domingo Santistevan para niños huérfanos con el patrocinio de la Junta de Beneficencia. En el Barrio Centenario de esta misma ciudad se fundó el Colegio Cristóbal Colón (1911) para la educación humanística de la juventud guayaquileña; en Manabí (1927) los salesianos reciben la Parroquia Rocafuerte, en la que se abre igualmente una escuela primaria y un oratorio festivo.

Desde 1888 las obras educativas y apostólicas se han ido multiplicando por el Ecuador, insertándose en los diversos grupos sociales con el fin de responder a las necesidades de los jóvenes, especialmente de los más pobres a través de una educación de calidad basaba en el Sistema Preventivo e inspirada en los valores del Evangelio, con el fin de formar "honrados ciudadanos y buenos cristianos".

Hoy, los Salesianos de Ecuador son alrededor de 200 hermanos, distribuidos en 27 comunidades en costa, sierra y Amazonía.

La presencia salesiana en el campo universitario es relativamente nueva, salvo por las experiencias educativas de la India en 1934 y de la Pontificia Universidad Salesiana en Turín que forma a los salesianos en la educación superior desde 1940, inicialmente como Pontificio Ateneo Salesiano y desde 1973 como Universidad con sede en Roma.

En la actualidad existen 35 Inspectorías Salesianas con responsabilidad de Educación Superior, lo que implica un alto y sostenido crecimiento de la oferta universitaria salesiana en el mundo.

Las nuevas exigencias de la Pastoral Juvenil llevaron a la Sociedad Salesiana a abrirse a la franja más alta entre la juventud, determinada por un principio de continuidad educativa que exige una prolongación en el acompañamiento educativo más allá del período de la adolescencia y con una voluntad de ofrecer una oportunidad de acceso a la Universidad a muchos jóvenes en inferioridad de condiciones económicas y sociales y como un lugar privilegiado para la orientación vocacional en el sentido amplio y específico.

El 4 de agosto de 1994, el Presidente de la República, Arquitecto Sixto Durán Ballén, firma el decreto presidencial de creación de la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador. La UPS nace en una época muy crítica desde el punto de vista social y económico.

Una vez aprobado el proyecto de creación de nuestra Universidad, la Sociedad Salesiana del Ecuador inicia las actividades del nuevo Centro de Educación Superior en octubre de 1994. Previamente, el 6 de septiembre de 1994 se instala el primer Consejo Universitario y se realiza la posesión del Rector y Vicerrector. La Universidad Politécnica Salesiana, como centro de educación superior, es consciente de los grandes problemas educativos que afronta el país tales como:

  • La necesidad de formar un profesional integral, científico, práctico, humano, moral y ético.
  • La necesidad de vinculación de la universidad con la sociedad.
  • La necesidad de que la ciencia y la tecnología sean parte de un mundo integrador de la formación.
  • La necesidad de que la investigación esté vinculada a la solución de los grandes problemas sociales.

  • Educar en la fraternidad a los jóvenes ecuatorianos para la promoción total de sus personas, ofreciéndoles una propuesta que parte de la acogida de sus valores propios y el llamado a la solidaridad, en el contexto de la comunidad social y eclesial.
  • Formar personas con madurez humana que sepan hacer coherentemente la síntesis de ética, vida y cultura, para que actúen en la historia en la línea de la justicia, solidaridad y fraternidad, testimoniando los valores éticos más altos del hombre.
  • Intensificar la conformación de comunidades educativas para desarrollar una educación en perspectivas de liberación, que forme a los jóvenes en valores, en el conocimiento, en el trabajo y en la participación social.
  • Promover el desarrollo de cambios cualitativos en la educación que ofrecen los   centros salesianos, con miras a establecer modelos pedagógicos alternativos que satisfagan las necesidades de los aprendizajes que favorecen la vida personal y social en sus dimensiones auténticas.

Desde hace 20 años surgen con fuerza las universidades salesianas en los distintos continentes y con diferentes características; es entonces que el octavo sucesor de Don Bosco, Don Juan Edmundo Vecchi Monti (1995-2002), hizo notar la necesidad de que Dirección General de la Congregación Salesiana debía acompañar y dirigir a las nacientes instituciones universitarias que se estaban desarrollando.

Con estos antecedentes y después de varios encuentros a nivel mundial, el 7 de enero de 2003, el Rector Mayor de los Salesianos, Don Pascual Chávez Villanueva y su Consejo en sesión plenaria aprueban por unanimidad los documentos "Identidad de las Instituciones Salesianas de Educación Superior" y "Políticas para la Presencia Salesiana en la Educación Superior", documentos que hoy constituyen para las IUS la Carta de Navegación en la Congregación y forman parte del proyecto de las Inspectorías en los diferentes países donde existe presencia salesiana.

Así pues y de cara al futuro, las IUS encuentran en estos dos documentos instrumentos de dirección y gobierno sobre la definición de la salesianidad de estas obras, la descripción de las líneas fundamentales, la identificación de las nuevas metas y los objetivos que se deben alcanzar; de tal manera que la Congregación Salesiana ciertamente que construirá firmemente dentro del ámbito universitario una tradición educativa que ya ha comenzado.