PADRE JUAN BOTTASSO BOETTI, sdb.

 

La Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador, da el adiós a los restos del P. Juan Bottasso Boetti, sdb. DOCTOR HONORIS CAUSA por la UPS que lo recuerda con cariño y le escribe:

 

Padre Juan, nos has conectado a los pueblos indígenas de nuestro país y con tus enseñanzas hemos hecho de la UPS, la casa de los pueblos indígenas. Con ello, hemos experimentado el amor y la solidaridad de la comunidad, y hemos descubierto la esperanza de los pobres. Nos has enseñado que el Reino de los Cielos se construye desde la cultura, que el Reino de los Cielos respeta nuestras diferencias, respeta nuestras culturas y tiene especial predilección por las culturas de los pueblos indígenas.

 

Nos has enseñado a buscar la verdad sin conceptos preconcebidos ni intereses de clase, ni esquemas académicos. Hemos aprendido que la academia tiene que descubrir otra manera de hacer ciencia para la Amazonía, que nuestra lógica no es universal. Gracias porque nos has puesto en el camino de la casa de todos; tu último libro, "Entre el miedo y la confianza", nos desafía para ser hombres y mujeres constructores de nuevos hábitos de vida no consumista ni de prácticas comerciales depredadoras.

 

Tu vida en la comunidad universitaria, ha sido transparente, abierta a la calle, sin disfraz ni anestesia, una vida que no deja pasar el tiempo, que siempre está en acción.

 

Tú nombre fue puesto en los labios de muchos pobres de nuestra tierra, gracias a tu don de dar sin esperar recibir; los libros que nos dejaste son buenos compañeros para reflexionar sobre la vida y la oportunidad que en ella es posible encontrar cuando la palabra se hace obra.

 

Tu legado queda en nuestros corazones, y con la responsabilidad de hacerla llegar a quienes nos rodean, buscando mejorar este mundo multicultural.

 

Deseamos caminar hacia una cultura que reconozca y fomente la alteridad, como comienzo del compromiso de comunidad, que sucede a lo individual; sin necesidad de leyes y reglamentos, con exclusión de la inmoralidad corruptora y de la indefinición cobarde, y exaltando el potencial humano que promueve, unifica y libera el desarrollo integral de la persona en comunidad.

 

En nosotros queda el compromiso de buscar el Reino de los Cielos en medio de una sociedad con dolores viejos y esperanzas nuevas; que la presencia de tus gestos de visionario y de coraje se multiplique en la juventud.

 

Querido P. Juan, te apagaste para siempre, pero nos queda conciencia clara de que ¡el amor no cansa ni se cansa! En nosotros viven tus indisciplinas creadoras ahora que eres libre de limitaciones.

 

P. Javier Herrán Gómez, sdb.