Salesianos al día No. 754 17/04/2018

 

La pasión periodística de Javier Ortega (+)
se forjó en la UPS

 

 

Javier Ortega tenía 32 años, su pasión era el periodismo, su afición el fútbol y poseía el don de contagiar su alegría a quienes lo conocían. Terminó sus estudios en la carrera de Comunicación de la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador, se graduó en el año 2015 y trabajaba en diario El Comercio en la sección de Seguridad y Justicia.
 
Javier, junto al fotógrafo Paúl Rivas y al chofer Efraín Segarra, fue secuestrado el 28 de marzo en la zona de Mataje, Esmeraldas, provincia ubicada al norte de Ecuador, frontera con Colombia. Fueron 19 días de angustia vividos en la UPS. Estudiantes, autoridades y docentes salieron a las calles a expresar su solidaridad con sus familiares y amigos; también a exigir respuestas al gobierno. El 13 de abril de 2018, la noticia de su asesinato por parte del grupo narcoterrorista encabezado por alias "El Guacho", sumió a la comunidad universitaria en una profunda tristeza e indignación. Más de 1000 estudiantes salieron a las calles rumbo a la Plaza Grande con el grito de "Nos faltan 3, que vuelvan ya". No volverían.
 
El Rector de la UPS, P. Javier Herrán, envió un mensaje a la comunidad universitaria en donde expresó: "La Universidad Politécnica Salesiana expresa su profundo dolor y consternación por el asesinato de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, del equipo periodístico del Diario El Comercio. Nos unimos en un abrazo solidario a los familiares de las víctimas y rechazamos este acto cobarde que ha segado la vida de valiosos ecuatorianos. Pedimos a la comunidad universitaria que, en solidaridad con los periodistas asesinados, uno de ellos (Javier Ortega) graduado de la carrera de Comunicación, nos mantengamos alerta y repudiemos toda forma de violencia".
 
Amanda Granda, periodista, fue compañera y amiga de Javier en la carrera de Comunicación por el año 2007. "Siempre quiso ser periodista, no sabía si lograría vincularse a un medio de comunicación. Era un gran lector y escribía muy bien. En el 2010 pasamos las pruebas e ingresamos a trabajar juntos en el diario El Comercio", dice acongojada.
 
La profesora Mónica Ruiz fue la directora de su tesis de grado. "Su habilidad y su olfato periodístico lo llevaron a desarrollar temas judiciales, de seguridad, narcotráfico, o guerrilla. Era un periodista de primera línea. Tenía una mirada llena de vida y una gran pasión por su trabajo. Nos vimos varias semanas hasta que terminó su tesis, no faltó a una sesión, venía a la UPS entre sus coberturas periodísticas", recuerda.
 
Cuando se confirmó la noticia de su muerte, en la Plaza Grande había muchísima gente, allí estaban sus amigos, compañeros de clases, familiares, amigos, periodistas que trabajaron con él, profesores de la carrera; todos llenos de indignación, llorando por tanta impotencia y en donde el dolor se expresaba con el grito de "Siempre nos faltarán tres".